Sigamos enseñando C
Hace mucho tiempo que trabajo en web y un poco más que mi vida tiene que ver con la programación. Los últimos años han sido los años de popularización de WAMP, a tal nivel que está casi estandarizada la forma de aprender a programar para web. Esto es por el paso del tiempo y porque cierta arquitectura de aplicaciones se afirmó como la más confiable, esto es, PHP y MySQL.
Me da la sensación, hace un tiempo más bien corto, de que mucha gente está volviendo a preguntarse las cuestiones iniciales y estamos repensando las cosas que dábamos por absolutamente definidas. Adobe Air le dio un interesante empuje a SQLite, librería que existe hace bastante tiempo, pero que es más bien desconocida. Lo mismo con YAML, una interesantísimo formato como alternativa a XML.
Tenemos que volver a las bases, agarrar la navaja de Occam y replantearnos el diseño de las aplicaciones. De aquí el título de este artículo. Me parece importantísimo que en las facultades, donde se enseña a producir software, se sigan tocando los temas esenciales a la computación: los bytes y los ciclos de máquina.
Incluso desde el punto de vista del ahorro de energía: tenemos miles, sino millones, de sitios web trabajando con motores de bases de datos preparados para soportar cantidades inimaginables de información, cuando una pequeñísima librería como SQLite sería más que suficiente. Estamos desperdiciando CPU y complicándola innecesariamente.
La popularización del desarrollo agile, en detrimento del RUP, está abriendo paso a una nueva forma de pensar.

