Ayer llegó un mail a la lista de PHP announce. Se trataba del aviso de disponibilidad de una nueva versión en las ramas 4 y 5. ¿Qué loco no? Digo, que una pieza (grande) de software con tantos años de desarrollo siga teniendo avances y mejoras.

Automáticamente recuerdo a nuestro querido profesor Argibay diciendo esto mismo, que el ciclo de vida de un software no se acababa con el release de una versión, porque era evidente que luego habría que solucionar cosas que habían quedado mal hechas (con o sin intención, claro, tampoco vamos a alardear de programar sin cometer errores que no imaginamos) o “peor aún”, los requerimientos iban a cambiar, o dicho de otra manera, el cliente ya no quiere algo de la forma inicialmente planeada o se fueron ocurriendo cosas en el camino. ¿Y qué tal si la competencia de repente hizo algo mejor? Véase Gmail, Yahoo, el viejo y obsoleto Hotmail…

Y esto me recuerda otra cosa, cuando, hace algo así como dos años, preparé un sistema de gestión contable para una pequeña empresa. En mi cabeza el proyecto quedó cerrado cuando les entregué lo que para mí era la versión final, funcional. Pero claro, amplio error el mio: obviamente tenía errores de código, tuvimos que afrontar un cambio en el motor de base de datos, una reestructuración de toda la red, nuevas exigencias contables. ¿Versión final dije? Qué idiota. Qué inexperto.

Conclusión, mía: el ciclo de vida de una pieza de software sólo finaliza cuando ese software deja de estar productivo.